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EL NUEVO GABINETE
Zapatero alardea de hacer 'pedagogía' social al componer su nuevo Gobierno
Presume de que al designar a una mujer al frente del Ministerio de Defensa, al nombrar a la ministra «más joven que ha tenido nunca nuestro país» y al crear el nuevo Ministerio de Igualdad está «predicando con el ejemplo»
MARISA CRUZ / MANUEL SANCHEZ
MADRID.- Pensado para «predicar con el ejemplo». El Gobierno que ha diseñado José Luis Rodríguez Zapatero tiene aspiraciones pedagógicas, y él se vanagloria de que así sea. Más mujeres que hombres; muchas caras jóvenes e incluso jovencísimas; una ministra al frente de los Ejércitos; un nuevo ministerio dedicado en exclusiva a la igualdad; impulso a la ciencia y la innovación y clara dedicación a la lucha contra el cambio climático.El presidente, que ayer prometió su cargo ante el Rey, explicó someramente el por qué de su nuevo Ejecutivo. Según sus palabras, el equipo con el que emprende la nueva legislatura es esencialmente «modernizador» y ha sido nombrado, sobre todo, para «gestionar».
«Siempre he creído en el valor pedagógico de los actos de Gobierno», señaló Zapatero para recalcar que su Gabinete será el primero en dar ejemplo a los españoles de la capacidad de las mujeres para actuar en cualquier esfera de la vida pública.
El presidente aseguró que la estructura de su Ejecutivo ha sido «muy pensada» y es «totalmente coherente» con los tres ejes de acción política que expuso en su discurso de investidura. A saber: «Hacer que la economía crezca más y mejor; afrontar la lucha contra el cambio climático y avanzar hacia la igualdad entre hombres y mujeres».
«He trabajado intensamente en esta estructura porque creo», afirmó Zapatero, «que la composición de un Gobierno determina la acción política».
Dicho y hecho. El, que se precia de haber aprobado en la pasada legislatura leyes que se encuentran a la vanguardia del reconocimiento de los derechos civiles y la igualdad, ha situado al frente de un Ministerio de Estado, como es el de Defensa, a Carme Chacón, de 37 años y a punto de ser madre.
Esta decisión es quizá la que más autosatisfacción despierta en el presidente. Ayer lo reconoció sin disimulos: «De lo que más me enorgullezco es de haber puesto por primera vez en la Historia de España a una mujer al frente de Defensa. Chacón ha demostrado una gran capacidad de gestión allí donde ha estado» y, en opinión del presidente, dirigiendo la defensa nacional lo hará mejor incluso que un hombre.
También destacó el nombre de Bibiana Aído. Y no es para menos. Con sólo 31 años, recién elegida diputada del Parlamento andaluz, gestionará un nuevo ministerio, el de Igualdad. Ella, como señaló Zapatero, será a partir de mañana «la ministra más joven que ha tenido nunca nuestro país». A su cargo queda la responsabilidad -«de gran alcance político»- de aplicar y hacer cumplir la Ley de Igualdad en el mundo de la empresa, en la Administración y en la vida pública.
A ella le corresponderá también movilizar «todos los recursos del Estado en contra de la violencia machista» y promocionar el empleo entre las mujeres.
Otras dos mujeres, Cristina Garmendia, la bióloga vasca que se ocupará del Ministerio de Ciencia e Innovación -en el que ahora se incluye la competencia sobre las universidades, así como todos los organismos dedicados a la investigación, salvo el Instituto Nacional de Técnicas Aeroespaciales (INTA), que seguirá dependiendo de Defensa-, y Beatriz Corredor, que se encargará del Ministerio de Vivienda, completan el plantel de caras femeninas nuevas en el Gobierno de Zapatero.
Tanto Garmendia como Corredor son mujeres próximas al también nuevo ministro de Industria y Energía, Miguel Sebastián, un hombre al que se le augura una importante cuota de poder en la vertiente económica del Ejecutivo.
También gana influencia Elena Espinosa, quien a partir de ahora verá cómo se amplía su cartera para incluir no sólo las competencias del ya extinto Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, sino también las referidas a Medio Ambiente. El nuevo departamento de Espinosa se llamará de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino. El objetivo de Zapatero es el de realizar una «gestión integral del territorio y la costa, y del agua, para asegurar el abastecimiento y la depuración». En definitiva, se trata de «coordinar y armonizar desarrollo y conservación».
Mercedes Cabrera, hasta ahora titular de Educación, también ve retocado su ministerio, que se ocupará directamente de todo lo relacionado con la aplicación de la Ley de Dependencia, la educación no universitaria, el deporte y la familia.
Hasta aquí llegan los cambios sustanciales del Ejecutivo. El resto de los ministros repite en sus antiguas carteras y el núcleo duro del viejo Gobierno se mantiene.
El nuevo equipo de Zapatero se caracteriza además por tener un claro perfil gestor y técnico con escaso peso político. Este último queda reservado prácticamente para el propio presidente del Gobierno.
La vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, seguirá siendo su puntal básico. Ella será la encargada de coordinar, engrasar y armonizar la nueva estructura de poder. De la Vega tendrá, de hecho, competencias en todos los terrenos.
Zapatero, con los nombres que ha elegido, ha optado por vaciar el Ejecutivo de fuerza puramente política y la ha trasladado a otros dos centros de poder: el Parlamento, con José Antonio Alonso al frente del Grupo Socialista, y el partido, donde además de mantener a José Blanco al frente de Organización, sitúa ahora a Jesús Caldera con la intención de crear un think tank al estilo americano que proporcione ideas, estrategia y proyectos.
Zapatero también aprovechó ayer para explicar la permanencia de Magdalena Alvarez en Fomento, pese a haber sido reprobada en el Parlamento de Cataluña y en el Senado. Según el presidente, la mayoría de los catalanes ha respaldado en las urnas su gestión.
http://www.elmundo.es/ Especial: El nuevo Gobierno de Zapatero con perfiles de todos los ministros. Vídeo: La promesa de Zapatero ante el Rey y el anuncio de su nuevo Gobierno. Foro: Opine sobre el nuevo Ejecutivo. Debate: ¿Qué ministro cree que ejercerá mejor su labor y quién lo hará peor?
El Rey se interesa por la Justicia
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, comentó ayer con el presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y con el Rey los últimos casos de violencia doméstica y los fallos que se han detectado en el sistema judicial.
La conversación se produjo tras el acto en el que Zapatero prometió su cargo ante los Reyes y las máximas autoridades del Estado: los presidentes del Congreso y del Senado, José Bono y Javier Rojo, respectivamente; la presidenta del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas, y el presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Francisco José Hernando, además del ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, quien actuó como Notario Mayor del Reino.
Tras la promesa, los presentes felicitaron al presidente y después, Zapatero permaneció charlando unos minutos largos, en una conversación a la que acabó uniéndose el Rey y que giró en torno a los últimos casos de fallos en el sistema judicial.
La preocupación de Zapatero por estos errores le llevó a comentar la situación con el presidente del Consejo General del Poder Judicial, con la presidenta del Tribunal Constitucional y con Don Juan Carlos y Doña Sofía, tal y como confirmó él mismo a preguntas de los periodistas, después de la rueda de prensa en la que hizo públicos los nombres de las personas que integrarán a partir de mañana su nuevo Gabinete.
EDITORIALUN GOBIERNO CON MUCHO DE LO BUENO Y DE LO MALO DE ZAPATERO
EL NUEVO GABINETE
El poder económico, dividido entre Solbes y Sebastián
Rechaza entregar al vicepresidente el control de Industria y se lo confía a su ex asesor de Moncloa
CARLOS SEGOVIA
MADRID.- El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha decidido afrontar la crisis dividiendo en la práctica el poder económico entre el vicepresidente segundo, Pedro Solbes, y el nuevo ministro de Industria, Comercio y Turismo, Miguel Sebastián. Este es el ex director de la Oficina Económica de Presidencia del Gobierno y amigo personal de Zapatero.
El teórico jefe del aparato económico será Solbes, pero Zapatero ha querido limitar su influencia y colocarle como firme contrapeso a Sebastián que, además, entra con fuerza en el Gabinete, pues coloca a dos mujeres de su confianza en el Gobierno.
Cristina Garmendia y Beatriz Corredor se harán cargo de dos carteras económicas, la de Innovación y la de Vivienda, respectivamente.
Solbes, aunque refuerza su Ministerio con una nueva Secretaría de Estado de Financiación Territorial, no ha podido convencer al presidente de que el área clave de energía debe quedar bajo su control. En las últimas semanas, el veterano ministro de Hacienda pidió desgajar de Industria este área para que recalara en su Departamento. Y, si no, como mal menor, que la nueva ministra de Industria fuera una persona de su confianza, Elena Salgado. Pero Zapatero se ha negado y Sebastián sólo verá desgajado de su Departamento el área de innovación que, además, controlará su amiga Garmendia. La razón es que el presidente considera que un Gobierno socialista debe dar la señal de que hace política industrial y cree que su titular debe tener fuerte personalidad y amplios poderes.
Por tanto, el presidente ha considerado conveniente no confiar exclusivamente a Solbes la gestión de la desacelaración económica en España que, según pronostica el Fondo Monetario Internacional, puede llegar a rozar el crecimiento cero durante los próximos meses invernales. Solbes y Sebastián sostienen oficialmente que trabajan en equipo sin mayores dificultades, pero Zapatero tiene claro que son dos personalidades diferentes. A Solbes lo ve con un miembro de la vieja guardia necesario para que su Gobierno tenga credibilidad ante el mundo económico internacional. También aprecia su sentido común y control de la Administración. Pero en Sebastián valora su ímpetu para modernizar el país y su avidez de buscar fórmulas de arreglo allá donde Solbes sólo pone objeciones administrativas.
Solapamientos
Quedan lejos los tiempos en los que el vicepresidente segundo presentó su continuidad en el Ejecutivo como fruto de haber arrancado más poder a Zapatero para dirigir el aparato económico del Gobierno. Era el pasado noviembre y su mensaje fue que se quedaba, si el PSOE ganaba las elecciones, para gestionar lo que él estimaba que sería un aterrizaje suave de la economía española y con garantía de que no se iban a volver a producir los «solapamientos» que, en su opinión, se habían producido con Sebastián cuando éste dirigía la Oficina Económica monclovita.Justamente, el grueso de las fricciones se produjeron en el área energética, en que Sebastián fue mucho más resuelto que Solbes para que el grupo alemán E.ON no frustrara el plan gubernamental de que Gas Natural se quedara con Endesa. El entonces ministro de Industria, José Montilla, encabezó esa política anti E.ON y el resultado ha sido la condena de España en el Tribunal de la UE por intervencionismo y ruptura de las libres reglas del mercado comunitario.
Ahora, Sebastián será el responsable de defender el interés general en la gran fusión empresarial que se avecina que puede implicar nada menos que a Iberdrola, Gas Natural, Unión Fenosa y Repsol. Además, puede marcar la entrada en España de Electricité de France (EDF), el mayor grupo eléctrico mundial.
Zapatero aún no ha despejado el futuro de la Oficina Económica, que Solbes desea que tenga un papel muy inferior al que diseñó Sebastián cuando empezó a dirigirla en 2004 antes de ser candidato socialista al Ayuntamiento de Madrid. Pero aunque casi desaparezca la oficina, lo relevante para Zapatero es contar con Sebastián, que es su asesor de mayor confianza tanto en la Comisión Delegada de Asuntos Económicos como en el Consejo de Ministros. El influyente Sebastián tiene reputación de haberse ocupado mucho más de las empresas en la pasada legislatura que el propio Solbes y será el referente para la alta clase financiera y empresarial del país en los próximos cuatro años. Además, a sus casi 51 años, si Sebastián hace bien su labor, estará bien colocado en el futuro para reemplazar a Solbes, de 65 años.
Otro síntoma de que el veterano vicepresidente segundo no expande su poder es la continuidad en Fomento de Magdalena Alvarez, con la que mantuvo fuertes enfrentamientos la pasada legislatura por la heterodoxia gastadora y presupuestaria de la andaluza. Tampoco tendrá fácil influir decisivamente en la política de Vivienda, puesto que Corredor formó parte de la lista electoral de Sebastián a la Alcaldía de Madrid.
La que es buena noticia para Solbes es la marcha de Jesús Caldera. El ministro más gastador, el cerebro de la subida del salario mínimo, de la costosa Ley de Dependencia o del cheque bebé, sale del Gobierno justo cuando comienza una era de recorte presupuestario. El propio Banco de España da por seguro el fin del superávit presupuestario en 2009 como muy tarde. Por tanto, se abren serias dudas de que el Gobierno pueda costear las promesas del programa electoral que dirigió Caldera.
Ante la crisis, ingenioMIGUEL SEBASTIAN
La desaceleración económica se va a traducir, sin lugar a dudas, en un deterioro de las cuentas públicas, porque los ingresos van a crecer a un ritmo menor y algunos gastos cíclicos se elevarán.Esto es lo que se conoce como estabilizadores automáticos, que empeoran las cuentas públicas cuando la economía se enfría, al igual que las mejoran cuando la actividad se recalienta.
Ante esta situación, algunos pedirán una reducción del gasto presupuestario para compensar el deterioro de las cuentas públicas.Y otros pedirán un crecimiento del gasto público para compensar la desaceleración de la actividad. A los primeros habría que decirles que no, que eso equivaldría a llevar a cabo una política procíclica, lo que agravaría el ciclo. Y a los segundos, hay que recomendarles prudencia. En los cuatro últimos años, la buena gestión permitió lograr el primer superávit de las cuentas públicas de la democracia, repetido en todos los años de la legislatura.Este superávit acumulado va a permitir afrontar la actual desaceleración y el consiguiente juego de los estabilizadores automáticos sin necesidad de aumentar los impuestos o de recortar gastos.
Pero, para los que crean que, en cualquier caso, hay que tomar medidas dinamizadoras que reactiven la economía, también se les puede decir que se pueden hacer muchas e importantes cosas sin coste alguno o con un coste despreciable para el erario público.Es decir, utilizar el ingenio en vez de la expansión del gasto.
En el reciente Programa Electoral del PSOE se pueden encontrar medidas imaginativas en este sentido. Medidas sin coste, que no generan gasto público, pero con importantes beneficios sociales, pues se concentran en aquellas áreas que más preocupan a los ciudadanos.
1. En áreas como la vivienda, la utilización del derecho de superficie del suelo. Se trata de una fórmula en virtud de la cual el Estado, sin renunciar a la propiedad, cede el suelo a las constructoras para que edifiquen viviendas y las saquen al mercado de alquiler, gestionado por ellas mismas, durante un plazo de unos 20-30 años, tras el cual tanto el suelo como las viviendas construidas volverán a manos del Estado. Esta colaboración con el sector privado permite también remodelar y rehabilitar pueblos y ciudades.
2. En materia de competencia y transparencia, dada la preocupación por la evolución reciente de algunos precios, la creación de un Observatorio de Precios en el que los ciudadanos, a través de internet, puedan comprobar quién tiene los mejores precios y condiciones de un servicio o un bien. Ello va a introducir una fuerte competencia en el sector de la distribución, un estrechamiento de los márgenes, unos menores precios finales y una mejora del bienestar de los ciudadanos.
3. En áreas como la movilidad, el programa recoge una medida sin coste, como es el fomento del teletrabajo. No sólo favorecerá la movilidad en las grandes ciudades, sino que elevará la productividad al favorecer la conciliación de la vida laboral y personal.
4. En infraestructuras, la prolongación de algunas radiales de peaje, a cargo de las empresas privadas, contribuirá a crear empleo a corto plazo -absorbiendo el que expulse el sector inmobiliario- y a descongestionar algunas de nuestras autovías, elevando la productividad a medio plazo sin coste alguno para el Estado.
5. En materia de medioambiente, se proponen medidas que, no sólo no generan coste, sino que pueden suponer ahorros adicionales para el Estado. El programa apuesta decididamente por las energías renovables, que fortalecen una parte de nuestro sector productivo, pero también un desarrollo urbano y rural sostenible, incluyendo la reducción del consumo energético en los edificios ya construidos.
6. En áreas como la igualdad, el Estado discriminará positivamente en los contratos públicos a las empresas que obtengan los distintivos de igualdad que entrega el Ministerio de Trabajo, como viene recogido en la Ley de Igualdad. Otra vez, sin coste para el Estado.«Respetando plenamente la autonomía colectiva de empresarios y sindicatos, se apoyará desde los poderes públicos la implantación de los planes de igualdad en las empresas de más de 250 trabajadores acordados en el marco de la negociación colectiva». La plena incorporación de la mujer al mercado de trabajo podría elevar nuestra renta per cápita un 10%.
7. En materia de fomento empresarial, el objetivo es «reducir en un 30% las cargas administrativas existentes para las empresas antes de 2012, en coordinación con el resto de las administraciones».Ello supone acelerar la revisión de los procedimientos existentes, suprimiendo los que no sean necesarios y modificando el marco normativo para que en España se puedan crear sociedades mercantiles en un plazo máximo de 24 horas. Se unificarán todos los trámites necesarios de las tres administraciones en un único trámite telemático.Estas medidas no requieren un coste para el Estado, pero sí una decidida voluntad política.
8. Y, para terminar, la participación ciudadana, que no es sólo un ejercicio de democracia profunda, sino que también es una condición necesaria para llevar a cabo una gestión eficiente, porque son los ciudadanos los que mejor conocen sus necesidades y los problemas de su entorno. De esta forma, «se incrementará la participación ciudadana efectiva en los procesos de decisión sobre proyectos de infraestructuras de transporte y se garantizarán procedimientos más transparentes en la planificación y ejecución de estos proyectos, poniendo en marcha el Foro de la Movilidad».
En definitiva, se trata de un conjunto de medidas que dinamicen la economía o mejoren el bienestar social sin elevar el gasto público. Agudizar el ingenio puede ser la mejor de las recetas en tiempos de crisis.
Al finalizar este artículo, aún no ha sido investido el Presidente del Gobierno. Pero la semana que comienza mañana se estrenará con un nuevo Gobierno al que sólo queda desearle, por el bien de todos, mucho éxito. Buenos años y buena suerte.
ESPAÑALa asamblea del PNV de Guipúzcoa desafía a Urkullu y rechaza actuar en contra de ANV
Egibar no apoya la moción, aunque dice que los concejales de Mondragón seguirán la directriz fijada
ROBERTO L. DE CALLE
BILBAO.- La dirección del PNV que preside Iñigo Urkullu ha recibido un severo varapalo interno proveniente de la Asamblea de su partido en Guipúzcoa. El máximo órgano de dirección jeltzale en este territorio dejó constancia, el pasado viernes, de su «disconformidad» con el criterio adoptado por la Ejecutiva Nacional del partido de promover mociones de censura contra los alcaldes de ANV que gobiernan en minoría.
Fuentes de la dirección nacionalista vasca explicaron que la Asamblea guipuzcoana decidió transmitir esta decisión al Euzkadi Buru Batzar (EBB), el órgano ejecutivo del partido, incluso después de que su líder, Joseba Egibar, adelantara que los concejales en Mondragón sí asumirán el mandato de la dirección nacional.
Pero ese pronunciamiento constituye un desafío abierto lanzado por los representantes de la militancia guipuzcoana al presidente del partido, Iñigo Urkullu, que fue quien decidió el pasado martes reconsiderar la negativa inicial a secundar la moción de censura de Mondragón. Urkullu «recondujo» la postura que había defendido un día antes Egibar, quien señaló con rotundidad que las mociones de censura no conducen a «escenarios progresivos de normalización», y que la presencia de ANV en algunos municipios se debió al cálculo político que hicieron el PSOE y los jueces.
Para entonces, Egibar ya contaba con la opinión de la Asamblea territorial de Guipúzcoa y de los propios concejales de Mondragón, y su comparecencia dejó constancia de su grado de convicción personal al respecto. Sin embargo, sólo un día después se vio obligado a comparecer junto a Urkullu para escenificar una reconducción de su postura, que se saldó con una hoja de ruta que concluía en la presentación de mociones de censura en todos los municipios gobernados por ANV.
Pero la decisión de la Asamblea Territorial guipuzcoana, que pretendía ser de consumo interno, ha desbaratado la aparente unidad interna en torno a las mociones de censura y abierto una nueva brecha en el seno de la formación nacionalista. Con esa resolución, el máximo órgano ejecutivo de Guipúzcoa deja en suspenso la posibilidad de que prospere el resto de mociones de censura, puesto que la mayoría de los ayuntamientos regidos por los radicales está enclavada en ese territorio. A partir de ahora, los concejales nacionalistas deberán gestionar estas iniciativas sabiendo que su decisión redundará en un incremento de la presión radical que sufren en sus municipios y, además, que carece del amparo de su Asamblea Territorial, que se ha posicionado en contra de las mismas.
Pero, al margen del incierto futuro que tienen ahora las mociones de censura contra ANV, la decisión supone un cuestionamiento abierto del incipiente liderazgo de Urkullu, que asumió la Presidencia del PNV con el apoyo explícito de Egibar en una operación trazada para intentar cerrar definitivamente las heridas que había dejado el nombramiento de Josu Jon Imaz hace cuatro años.
Egibar se apartó calculadamente de ese desmarque al escenificar el mismo viernes su apoyo a la decisión del EBB, al menos en Mondragón. Según dijo, «al margen de opiniones y criterios» discrepantes, la moción de censura en ese municipio es una decisión adoptada por la dirección del partido y, como tal, se llevará a efecto. Por eso avanzó que los votos de los cuatro concejales nacionalistas en Mondragón contribuirán a conformar la mayoría necesaria para desalojar a Inocencia Galparsoro de la Alcaldía. A ellos hay que sumar, además de los del PSE-EE y el del PP, los de EB-Zutik, cuyos concejales ya se han posicionado en contra de secundar esta iniciativa, incluso en contra del criterio de su dirección.
Lo que no aclaró Egibar es si dicha decisión se hará extensible, tal y como anunció Urkullu la pasada semana, al resto de municipios gobernados en minoría por ANV.
El pronunciamiento contrario a las tesis de la dirección del PNV partió de la asamblea donostiarra de El Antiguo, la más importante de todo el territorio y a la que pertenece el propio Egibar. Fuentes oficiales del EBB admitieron su preocupación por este posicionamiento aunque pospusieron realizar declaración alguna hasta después de la reunión ordinaria que mantendrán mañana.
La más joven de la democraciaMANUEL MARTIN MARTIN / J. CARO ROMERO
SEVILLA.- Manuel Chaves afirmó ayer que la presencia de Bibiana Aído en el nuevo Gobierno es un «homenaje» a Alfonso Perales, quien, según él, en estos momentos sería ministro si no hubiera fallecido en diciembre de 2006. La relación de Bibiana Aído Almagro con el que fuera responsable de Política Institucional del PSOE se traza a través de la localidad de origen de ambos: el pueblo gaditano de Alcalá de los Gazules, del que procede buena parte del actual núcleo dirigente del socialismo andaluz. A la nueva ministra de Igualdad, nacida el 2 de febrero de 1977, la vocación política le viene de familia. Su padre, Francisco Aído, fue el primer alcalde democrático de su localidad natal y hoy trabaja en el gabinete de la Presidencia de la Diputación provincial de Cádiz.
En realidad, el destino político que, al menos en esta etapa, tenía reservado Bibiana Aído estaba en la Junta de Andalucía. Así lo ha reconocido el propio Manuel Chaves, que colocó a la que va a ser la ministra más joven de la democracia como número dos de la candidatura socialista por Cádiz al Parlamento regional -que él encabezaba- pensando en ella como posible integrante de su nuevo gabinete, que dará a conocer esta próxima semana tras su investidura como presidente de la Junta.
Bibiana Aído ya se movía en las esferas de poder del Gobierno autonómico. En 2003, con 26 años recién cumplidos, fue nombrada delegada provincial de la Consejería de Cultura de la Junta en Cádiz. Tres años más tarde, asumió, sin experiencia ni conocimiento alguno en la materia, la dirección de la Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco.
Con poco más de 15 años estaba ya afiliada a las Juventudes Socialistas y fue miembro fundadora de la formación en la localidad. Su experiencia laboral previa a la política se limita a unas prácticas en la entidad financiera Unicaja y un contrato en la Caja San Fernando. De ahí, dio el salto a la Junta.
Bibiana Aído es licenciada en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad de Cádiz, formación que ha ensanchado con la asistencia a un programa de Doctorado en Economía y Dirección de Empresas y licenciándose en International Business Administration por la Universidad de Northumbria, en Newcastle (Reino Unido).
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La situación en el PP
Rajoy dice que no verá como un «enemigo» a quien le dispute su liderazgo en el PP
El líder de los 'populares' afirma que no le importa lo que le diga «nadie que no sea» de su partido
VIRGINIA VILLAFRANCA. Corresponsal
CORDOBA.- Mariano Rajoy restó ayer importancia a la polémica que se vive en el Partido Popular por la posibilidad de que Esperanza Aguirre pueda competir con él para presidir el PP. «Cualquier militante del partido tiene derecho a presentar una candidatura y quien lo haga no será mi enemigo. Jamás hablaré mal de un compañero de partido, ni en público ni en privado», manifestó.
En Córdoba, donde asistió a un acto con militantes de su partido, dijo que no va a pedir avales a nadie «que no sea del PP», porque no quiere tener «hipotecas para el futuro», y que no le importa lo que le diga «nadie que no sea del Partido Popular».
¿Por qué se va a presentar a la reelección tras perder los comicios? Lo explicó así: «Porque me lo ha pedido mucha gente dentro del partido y porque creo que tenemos un proyecto que puede ganar unas elecciones». «Además, tengo fuerzas, ideas e ilusión y creo que eso es bueno para España», añadió.
El PP «es un partido en el que caben todos» y «debe adaptarse a las nuevas realidades» porque «las cosas no son ahora como hace 50 años y las ideas deben renovarse», añadió. Rajoy indicó que durante los próximos cuatro años va a exigir al Gobierno que se centre «en la economía de los españoles, los precios, el empleo, las hipotecas, los salarios, la seguridad ciudadana y, en definitiva, en todo aquello que contribuya a solventar la crisis que se vive en estos momentos».
«Esa es mi obligación, es mi responsabilidad y es la voluntad de los 10 millones de españoles que me han dado su apoyo», destacó Rajoy en un salón de actos abarrotado de seguidores suyos.
Al acto que celebró en Córdoba -antes de viajar a Sevilla- no estaba previsto que asistiera Francisco Camps, presidente de la Comunidad Valenciana. Pero acudió y, lo mismo que Javier Arenas, dejó bien patente su apoyo «sin condiciones» a Rajoy.
Camps reiteró que Rajoy «contará» con su voto y Arenas afirmó: «Vamos a estar contigo con todas las consecuencias porque eres garantía de futuro y de cohesión interna del partido».
Sin mencionarlos, Arenas criticó la actitud de Esperanza Aguirre y de Alberto Ruiz-Gallardón en los últimos días. «Nadie, nadie me encontrará en público o en privado discutiendo con ningún compañero del PP. Las discusiones las dejo para el PSOE», indicó.
Mariano Rajoy, según dijo Javier Arenas, representa una idea de España «fuerte, solidaria y abierta». Está convencido de que de que el hecho de que presida el PP durante los próximos cuatro años es «lo mejor para España».
Que haya dos listas
En una línea bien distinta a esas afirmaciones, el diputado del PP por Segovia Javier Gómez Darmendrail apoyó al ex secretario general del PP Francisco Alvarez Cascos, quien ha pedido que la representación en el partido la sigan teniendo los militantes y los compromisarios, porque el modelo de un partido de barones nunca formó parte de la tradición del PP.Javier Gómez declaró a la agencia Europa Press que Alvarez Cascos tiene «una gran autoridad moral y política» dentro del partido.
«Los barones no son una cosa buena para ningún partido», dijo, además de apostar por celebrar un congreso del PP en el que se presenten «una o dos listas». De esa forma, indicó, «se abre la ventana, entra aire fresco y no pasa nada».
«Arrogarse la representación es un despropósito», añadió. Para él, el PP es un partido «libre y moderno» en el que los compromisarios tienen «la representación de lo militantes y siempre han hecho lo mejor». «Nadie les va a arrebatar su importancia», señaló.
HUMOR GRÁFICO
Idígoras y Pachi
CRÓNICA
LA CIUDAD-LOCURA DE UN DICTADOR
UBICACION. El lugar de la nueva capital de Birmania fue elegido por el astrólogo personal del dictador militar. CAPRICHOS. Los funcionarios viven en 1.200 edificios de colores, según el ministerio al que pertenecen. OPRESION. Es la única capital del mundo sin cobertura para móvil, incomunicada con vuelos internacionales
DAVID JIMENEZ. Naypyidaw (Birmania)
Sabes que has llegado a Naypyidaw cuando la carretera bacheada y a medio asfaltar por la que conducías se convierte sin previo aviso en una imponente autopista de ocho carriles. No hay rastro de los coches para los que supuestamente fue construida y la calzada la ocupan en su lugar barrenderas que se esmeran en la fútil tarea de sacar el polvo a cada centímetro de pavimento. Una recta interminable flanqueada por pancartas con mensajes totalitarios lleva hasta una ciudad búnker construida a prueba de bombardeos aéreos y protegida simbólicamente por tres gigantescas estatuas de los antiguos reyes birmanos Anawrahta, Bayinnaung y Alaungpaya. No hacen falta carteles de bienvenida: sabes que has llegado a la más nueva, surrealista y megalómana capital del mundo.
Los últimos en instalarse en Naypyidaw han sido un grupo de monos, varios elefantes y dos tigres blancos traídos desde Rangún. A los ojos de los generales birmanos que copan el poder, el sueño de trasladar la capital del país a los pies de las montañas de Pegu Yoa no podría considerarse realizado hasta contar con su propio zoológico. Una partida de soldados fue enviada en misión especial al centenario parque de Rangún, se introdujo a los animales en camiones y se los trajo por carretera repitiendo el tortuoso viaje de 10 horas que previamente habían recorrido funcionarios, policías, ingenieros, militares, monjes o desempleados destinados a la construcción. «Secretario Número 1 inaugura el Zoo de Naypyidaw», anunciaba con grandes titulares y en portada el diario local The New Light of Myanmar.
La macrociudad, la última locura del dictador Than Shwe, el Hitler de Asia para sus enemigos, está cerca de completarse. Es una mezcla de parque de atracciones del despotismo, búnker militar, escaparate del botín robado al pueblo por la corrupción gubernamental y capital administrativa. Un complejo aún fantasmagórico pese a los 150.000 habitantes que ya viven en ella y que se convertirán, se vaticina, en tres millones para 2020. Su nombre hace referencia a los palacios en los que solían residir los monarcas del país. Significa, literalmente, «la Ciudad de los Reyes». Los dictadores viven aquí como si realmente lo fueran.
Nuevos ministerios, escuelas, barrios residenciales, mercados y parques han sido levantados en tiempo récord desde que en 2004 se decidiera mudar la capital 380 kilómetros al norte de la actual, Rangún. Than Shwe, siguiendo el ejemplo de sus héroes, reunió a un consejo de astrólogos para que le indicaran la fecha y el lugar más propicios para levantar su proyecto. Y, al igual que ellos, añadió a las sugerencias de los adivinos caprichos propios que incluyeron toda una ciudad subterránea destinada a evitar una invasión extranjera que cree inevitable. «Su obsesión es que los americanos invadirán el país. No importa que EEUU haya demostrado escaso interés en Birmania. Está convencido de que debe prepararse para ese momento», asegura un diplomático europeo destinado en Rangún.
Los mejores arquitectos birmanos han sido reclutados para construir réplicas de las pagodas más importantes del país y miles de obreros mal pagados -o simplemente esclavizados- trabajan contrarreloj para dar los últimos retoques a rotondas, plantar palmeras, barrer carreteras y completar las infraestructuras.
Entre quienes trabajan bajo el insoportable sopor tropical hay mujeres y ancianos, hombres e incluso niños como los que cargan ladrillos en la mediana de la carretera que lleva a la nueva pagoda de Shwedagon, una obra faraónica que pretende igualar en grandeza al monumento más venerado por los budistas birmanos y cuya figura inacabada comienza a dibujarse en el horizonte. «Nos trajeron en un camión y nos dijeron que debíamos trabajar hasta que termináramos la carretera», dice un niño de ocho años, mientras intenta levantar un saco de arena con ayuda de un compañero.
El búnker militar es el centro de poder sobre el que giran el resto de las infraestructuras de la ciudad e incluye una explanada de un millón de metros cuadrados ganada a la selva con el sudor de los trabajos forzados. El día que Crónica llegó a la ciudad, el Ejército celebraba el 63 aniversario de su fundación y 12.000 soldados aguardaban inmóviles y con los sables en alto la llegada del creador de Naypyidaw.
El temido general Than Shwe, de 75 años, apareció en la limousine descapotable que se ha hecho importar desde Europa -estrena una nueva cada año con motivo de este desfile-, caminó hacia la tarima de oradores acompañado por los vivas de sus hombres y se dirigió a los presentes con las estatuas de los monarcas birmanos de fondo: «Como hijos del pueblo, debemos considerar a los ciudadanos como a nuestros propios padres. Protegerlos, defenderlos y servirlos», aseguró el mismo hombre que el pasado septiembre ordenó aplastar la Revolución del Azafrán enviando a los soldados a disparar contra monjes desarmados en las calles de Rangún.
Dicen quienes han entrado en contacto con Than Shwe que el general -al frente de Birmania desde 1992- no se considera un líder de este tiempo. Al levantar Naypyidaw, empleando en su capricho los recursos de una de las 10 naciones más pobres del mundo, el veterano militar buscaría emular a los héroes reales que él mismo ha ordenado inmortalizar en acero y que solían trasladar la capital del reino con cada cambio de dinastía. A la histórica Pagan le sucedió Ava en el siglo XIV y después las capitales de Taungoo, Pegu, Mandalay y Rangún, la última en ser reemplazada.
FRIA Y ABSOLUTISTA
Naypyidaw es aún un proyecto a medio terminar, pero ya es posible entrever en él la uniformidad de las ciudades soviéticas, la frialdad de nuevas capitales administrativas como Islamabad y un ambiente absolutista que convierte el lugar en la localización perfecta para una novela de Orwell. Es la única capital del mundo sin conexiones de vuelos internacionales. La única sin cobertura de móvil. Y la primera creada desde la nada en el siglo XXI.Los primeros residentes, casi todos funcionarios, han sido distribuidos en 1.200 bloques de edificios pintados en diferentes colores -rosa, azul o verde- según el departamento gubernamental al que pertenecen. Todos los edificios son, color de la fachada aparte, exactamente iguales. Ninguno dispone de línea de teléfono directa y los vecinos deben utilizar un único auricular comunitario instalado en cada bloque.
La ciudad ha sido dividida en cuatro zonas: una militar que incluye el búnker de los generales y los cuarteles de los miles de soldados que lo protegen, otra administrativa con todos los ministerios, un área residencial en la que están los bloques de apartamentos y los cinco hoteles que han empezado a operar en Naypyidaw y finalmente un distrito comercial en el que cientos de tiendas esperan comerciantes que las arrienden o clientes que las visiten.
Las ambiciones de la Junta militar le han llevado a separar los distritos varios kilómetros entre sí con la esperanza de que el espacio entre ellos se vaya rellenando y a unirlos con amplias carreteras que serían la envidia en París o Nueva York. ¿El problema? El principal medio de transporte en las aldeas que han quedado atrapadas y dispersas en mitad de la gran urbe sigue siendo el carro tirado por bueyes o caballos.
No hay en todo Naypyidaw un solo cine y las recién estrenadas páginas amarillas sólo ofrecen los números de tres restaurantes, cinco hoteles, un concesionario de coches, cuatro sucursales bancarias y tres tiendas, incluida una con el sugerente nombre de Princess Fashion y un escaparate con ropa que parece prometer una vuelta a los gustos de los años 80. Su dependienta asegura que cuenta entre sus clientas con las esposas de algunos mandos del Ejército. «Esperamos que poco a poco llegue más gente a la ciudad y el negocio salga adelante», dice sin perder el optimismo.
Gigantescos carteles con fotografías de familias felices anuncian la próxima apertura de un supermercado, un instituto o un estadio deportivo. Nubes de polvo se elevan desde la distancia indicando los lugares donde grúas y camiones avanzan sin descanso en pos de los sueños de grandeza de Than Shwe y sus hombres. El Gobierno ha ordenado la construcción de barrios residenciales y ha reservado dos hectáreas de terreno para cada una de las futuras embajadas extranjeras.
Lo de menos es que los habitantes del resto del país no muestren ningún interés en sumarse a la peregrinación o que las legaciones diplomáticas hayan anunciado que seguirán en la antigua capital. La tolerancia a la voluntad de los demás nunca ha sido el fuerte de un régimen que se ha mantenido en el poder desde 1962 a punta de fusil. «Tendrán que venir», dice escuetamente un funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores contactado por teléfono.
Aye, un joven de 24 años contratado como transportista, llegó hace seis meses con la promesa de un buen sueldo y una nueva vida. «No aguanto más este lugar», asegura ahora resguardándose bajo un árbol de los 38 grados de temperatura. «El calor es insoportable y no hay nada que hacer, pero mi jefe es un coronel y me ha prohibido que vuelva a Rangún. Estoy atrapado».
SUBDESARROLLO
El órgano que todo lo controla en Birmania, rebautizada como Myanmar en 1989, lleva el poco indicativo nombre de Consejo Estatal para la Paz y el Desarrollo (SPDC en sus siglas inglesas). Entre sus logros está haber convertido el país más rico y educado del sureste asiático en los años 60 en una nación con los niveles de desarrollo del Africa subsahariana. Hospedar a un extranjero en casa, disponer de conexión telefónica internacional sin previa autorización o bromear sobre cualquiera de los líderes del país son crímenes que se pagan con la cárcel.Basta pasar unos días en Birmania para descartar que los generales no hayan advertido que son detestados -y temidos- por todos sus ciudadanos, prácticamente sin excepción. Al trasladar la capital y aislarse en su búnker a prueba de misiles, construido con ayuda de Corea del Norte, los militares han hecho algo más que protegerse de una improbable invasión estadounidense. Se han puesto a salvo, además, de su propio pueblo.
Cuando el pasado mes de septiembre los monjes lideraron a la población en la Revolución del Azafrán, el traslado de la capital cobró de repente todo su sentido estratégico. Las miles de personas que marchaban por las calles pidiendo libertad se encontraron que no tenían una Bastilla a la que prender fuego o un palacio presidencial que sitiar. Nada. Los dictadores se encontraban a cientos de kilómetros y, aunque su aislamiento les impidió conocer la realidad de la situación con inmediatez, cuando tuvieron una idea aproximada de lo que ocurría se limitaron a mandar al más sanguinario de sus batallones con la orden de aplastar a los rebeldes. Los dictadores, entre tanto, siguieron practicando su gran pasión: el golf.
LUJO PARA EL DICTADOR
Un campo de 18 hoyos en mitad de la jungla es uno de los caprichos que rodean a los militares en su nueva base y que incluye un resort exclusivo donde los mandos viven en mansiones tan suntuosas que la distribución de la vivienda del general Than Shwe puede ser fácilmente consultada a través de las fotografías por satélite de Google Earth.El régimen ha enviado un claro mensaje a sus ciudadanos de que la nueva capital no es un capricho pasajero y que ha sido levantada para perdurar. El pasado mes de febrero los generales se engalanaron para acudir en Naypyidaw a la ceremonia de los premios de cine local, el equivalente a los Oscar de Hollywood, que hasta hace poco se organizaba en Rangún. Con ocho premios a repartir, y sólo una decena de películas producidas en todo el país, las elevadas posibilidades de llevarse un galardón se incrementaron para quienes presentaban obras tan amables a los ojos del régimen como Con mucha Esperanza, la triunfadora de la noche.
Los militares mostraban así su intención de trasladar a su nuevo feudo algo de la vida social y cultural del país. El resto de la población siempre puede seguir siendo adoctrinada a distancia a través de una televisión pública que tiene en un programa llamado Canciones para mantener el Espíritu Nacional lo más parecido a Operación Triunfo.
Es en su flamante Naypyidaw, lejos de molestas revueltas y viviendo sobre el único pedazo de tierra en Birmania que cuenta con electricidad 24 horas al día, donde los generales se encuentran a gusto y pueden concentrarse en robar el dinero que sus ciudadanos les dan para construir escuelas y hospitales. El último informe de Transparency International, la organización que analiza la corrupción en el mundo, sitúa a los dictadores birmanos como los más corruptos en un ránking de 180 países. La nueva capital se ha convertido, como todo lo que toca el Ejército, en un gran negocio.
Las edificaciones se conceden a constructoras propiedad de los militares, los centros comerciales y hoteles son gestionados por militares y el recién estrenado servicio de taxis de la ciudad es una concesión concedida sin disimulos -fue anunciada en la prensa local- a un coronel. A diferencia de otras dictaduras, ésta que se atrinchera en Naypyidaw no se limita a ejercer su control sobre un Gobierno civil. Sus propios mandos se sientan en los despachos de los ministerios, deciden qué carreteras han de ser construidas y cuánto ha de gastarse en servicios sociales, educación y sanidad (un 3% del PIB para los tres departamentos juntos frente a un presupuesto militar cercano al 30%).
El régimen ha anunciado para mayo un referéndum sobre una Constitución que ha tardado más de 15 años en redactar y «elecciones libres» en 2010. Pero nadie, ni dentro ni fuera del país, ha logrado acumular el optimismo suficiente para creer que Birmania vive los albores de una verdadera transición democrática. Los generales dirigen el proceso sin oposición, se han garantizado el poder último de decisión y han vetado la participación de la líder legítima del país Aung San Suu Kyi, bajo arresto domiciliario gran parte de los años transcurridos desde que ganó las últimas elecciones en 1990.
Si la construcción de Naypyidaw había despertado expectativas de cambio es porque era precisamente con el traslado de la capital como los antiguos reyes, tan admirados por los generales, solían anunciar un nuevo rumbo político. La realidad es que detrás de las nuevas carreteras y edificios se esconde la misma dictadura de siempre. Además del zoo, los ministerios o las pagodas, el régimen ha reproducido en la capital los carteles que en Rangún otorgan a la Junta la capacidad exclusiva de conocer el verdadero «Deseo del Pueblo». «Aplastar a todos los elementos destructivos internos y externos», dice uno de los mensajes más insistentes en la carretera de ocho carriles que súbitamente y sin aviso vuelve a convertirse en un camino bacheado y a medio asfaltar. Y sabes, sin ninguna duda, que estás dejando atrás la Ciudad de los Reyes.
TESTIMONIO
El enviado especial de Crónica, David Jiménez, fue el único periodista español que cubrió in situ la Revolución del Azafrán el pasado septiembre y es también el primero en pisar Naypyidaw. La ciudad es oficialmente la nueva capital de Birmania desde el 6 de noviembre de 2005. Cinco días más tarde, el 11 de noviembre, a las 11 de la mañana, un convoy de 1.100 camiones, que transportaban 11 batallones militares y 11 ministerios se trasladaba a la localidad. La repetición del 11 se debe a las indicaciones del astrólogo personal de Than Shwe, quien también ha decidido el sitio donde se ha levantado la ciudad.




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