RUBALCABA HACE REÍR DE NUEVO CON OTRA CONTRADICCIÓN:«¿Quién ha dicho que endeudarse sea de izquierdas»?
MANUEL SÁNCHEZ / Madrid
28/08/2011
Rubalcaba ataca ahora la política que ha aplicado en el Gobierno
El candidato socialista a la Presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, se mostró ayer abiertamente en contra de las políticas de endeudamiento y de excesivo déficit, que curiosamente han caracterizado en esta legislatura al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero al que él ha pertenecido como vicepresidente primero.
Obviando que el déficit en este periodo ha llegado a alcanzar el 11,1%, Rubalcaba desafió a quienes defienden que endeudarse mucho es de izquierdas: «Ya dije el 9 de julio que el endeudamiento excesivo es un lastre para los gobiernos progresistas».
En un acto político en Fuenlabrada, el candidato salió en defensa de la reforma constitucional pactada con el PP, y respondió a las críticas internas y a los colectivos de izquierda que se oponen al acuerdo.
Por ello, Rubalcaba defendió que son necesarias «unas finanzas estables y una deuda pagable», y que no se puede defender que incurrir en mucho endeudamiento sea una política de izquierda.
Para el candidato socialista, la derecha y la izquierda «nos distinguimos por cómo nos gastamos el dinero, por la justifica social que tratamos de imprimir a nuestras acciones», afirmó.
Y siguió retando a los que no comparten esta opinión a los que preguntó: «Pero, ¿quién ha dicho que endeudarse mucho sea de izquierda? Algún sector de la izquierda se manifiesta en contra de la estabilidad, pero quién ha dicho que un partido, que además defiende a los trabajadores, no deba ser el partido que justamente defienda eso. Porque si alguien sabe que la deuda es mala, son justamente los sectores más débiles», añadió.
Por tanto, Rubalcaba fijó unos nuevos criterios de izquierda: «Lo que sí es de izquierda», añadió, «es endeudarse pagando o pudiendo pagar cosas que tienen que ver con el interés general y con políticas sociales. Lo que es de izquierdas es dirimir los objetivos de gasto en función de los sectores más débiles, recaudar ingresos tratando que paguen más quienes más tienen y ordenar los gastos para que estos lleguen a quienes más lo necesitan», insistió.
Todo ello fue la explicación de fondo para defender y justificar, en un tono siempre muy didáctico, la necesidad de la reforma constitucional que esta semana se ha pactado con el Partido Popular, y que sigue sin ser vista con buenos ojos por algunos sectores de su partido.
Rubalcaba recordó las turbulencias que se han producido en los mercados durante este mes de agosto, y en ellas justificó buena parte de la exposición de por qué tenía que hacerse ahora la reforma constitucional y por qué tan deprisa. «Es una medida importante que había que adoptar ahora porque la situación está como está, porque hay una inestabilidad financiera que afecta al dinero que debemos y, sobre todo, a los intereses que nos cobran por lo que debemos».
El líder socialista quiso defender que siempre ha sido partidario de esta política de estabilidad y, aunque olvidó lo ocurrido estos años estando él en el Gobierno, sí recordó que cuando era portavoz parlamentario participó en varios presupuestos donde hubo superávit.
Todo ello, para explicar una y otra vez que el acuerdo era necesario para dar una imagen a los inversores de una España solvente, sólida y que puede cumplir sus compromisos políticos.
«No hay nada que hipoteque más a una sociedad que una deuda que al final te ahogue y te impida ejercer la autonomía política. No hay nada que ahogue más que deber aquello que no puedes pagar. Eso es lo que vamos a poner en nuestra Constitución»», añadió.
Y más allá de los diez minutos de presentación del acto que son en abierto para los medios de comunicación, para recalcar su mensaje político, Rubalcaba sigue con la política de taburete, a poco menos de dos meses y medio para las elecciones. Se siente cómodo dando clases -para lo que es muy bueno- y respondiendo a las dudas de los alumnos. Pero sin cámaras, sin fotos y sin presión mediática.
Así volvió a ser ayer el formato en la Junta Municipal de Loranca, ante poco más de dos centenares de personas. Salvo los presentes, nadie en el distrito de Fuenlabrada sabía si allí se estaba celebrando un acto político con la presencia del candidato socialista a la Presidencia del Gobierno, o un curso de alguna asociación de amas de casa. El encuentro parecía hasta clandestino, pero el candidato sigue defendiendo que esa es su campaña electoral.
Por otra parte, otros líderes del PSOE salieron ayer también en defensa de la reforma constitucional, entre otras cosas, para ir preparando el camino del intenso lunes que les espera a los socialistas y poder garantizar un cierre de filas en las próximas votaciones en el Congreso y el Senado.
Así, el secretario general del PSOE de Castilla y León, Óscar López, destacó la importancia de este acuerdo, «porque es un mensaje claro de que gobierne quien gobierne en España, las administraciones se comprometen a no cometer los errores del pasado», dijo.
El dirigente socialista, al igual que Rubalcaba, indicó que la diferencia entre PSOE y PP no está «en quién gasta más, sino quién gasta más justo. Además, en este sentido afirmó que a quienes piensen que los gobiernos de izquierda acumulan mucha deuda, sólo hay que recordarle que el Ayuntamiento de Madrid o la Comunidad de Valencia son las administraciones públicas más endeudadas, y en ambas está gobernando con mayoría absoluta el Partido Popular.
OORBYT.es
>Vea hoy en EL MUNDO en Orbyt el análisis sobre las manifestaciones de Rubalcaba
Tomás Gómez y el candidato
> El líder del PSM avisa. No obstante, en la intervención de presentación de Rubalcaba, Gómez no pudo evitar lanzar algún aviso. Así, dijo sentirse orgulloso de estar en un partido donde no «todos piensan igual» y, en cuanto a la reforma constitucional, indicó que los socialistas se enriquecen con opiniones diversas, «y que ante un mismo problema se ofrezcan distintas perspectivas».
>Rubalcaba contesta. El candidato socialista se limitó a responder que comparte que la pluralidad es un valor
La Coruña
28/08/2011
«Galicia será la primera»
En un discurso en evidente clave electoral con la vista puesta en el 20-N, afirmó que España «necesita un impulso» para terminar con un ciclo de Gobierno socialista marcado por la «frivolidad», la «improvisación», el «malgasto» y la «división absurda entre territorios y ayuntamientos».
El presidente de la Xunta lamentó la herencia que Zapatero va a dejar a la comunidad, ya que «todas las obras públicas» -aeropuertos, AVE, autovías- «están sin pagar».
El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, no sólo respalda la reforma constitucional pactada por el PSOE y su partido para incluir el compromiso de las Administraciones públicas con la estabilidad presupuestaria, sino que quiere que Galicia sea la primera en plasmar el acuerdo en una ley de control del déficit que se aproabrá este mes de septiembre.
«En Galicia no necesitamos esperar a la reforma de la Constitución, sino que en los próximos 15 días el Consejo de la Xunta aprobará y remitirá al Parlamento una ley de techo de gasto para 2012», subrayó Feijoó en su primer acto del curso político tras las vacaciones de verano
M. M. / Madrid
28/08/2011
Malestar de los nacionalistas ante la reforma constitucional
La disciplina fiscal que impone a las autonomías la reforma constitucional ha provocado el malestar en los grupos nacionalistas. Hasta el momento, ninguno de los dos bloques con especial relevancia en las dos Cámaras, CiU y PNV, han afirmado que vayan a votar en contra, algo que, por otra parte, tampoco impediría su aprobación. Lo que sí han hecho es exponer sus reservas y apostar por un referéndum cuya celebración tampoco está en sus manos. Junto a CiU y PNV, las críticas al acuerdo alcanzado el viernes por PSOE y PP se han extendido al BNG, ICV, ERC, Coalición Canaria y algunas voces del PSC.
PNV. Nada más conocer el acuerdo, el líder del PNV, Iñigo Urkullu, exigió al lehendakari una convocatoria «inmediata» de la Comisión Mixta del Concierto Vasco, puesto que la reforma «afecta» al autogobierno y a sus «competencias propias», así como «a la definición de cuáles son las políticas económicas y fiscales». La respuesta de Patxi López llegó ayer: la reforma no menoscaba el autogobierno vasco.
A la espera de conocer en profundidad el acuerdo, fuentes del Ejecutivo vasco consideraron que no atenta contra el Concierto, porque hasta ahora ya existen unos límites de endeudamiento que deben seguir los criterios que marca el Gobierno central y las emisiones de deuda tienen que estar autorizadas por el Consejo de Ministros.
Según informa Belén Ferreras, desde Lehendakaritza recordaron ayer que todos los países europeos están obligados a cumplir los techos de endeudamiento fijados por la Comisión Europea, y de igual forma esos límites afectan a la comunidad autónoma vasca.
CiU. El portavoz del Gobierno catalán, Francesc Homs, aseguró ayer que su Ejecutivo estudia con detalle, desde el punto de vista económico, jurídico y constitucional, la propuesta. Y expuso así sus reparos: «Hay dos elementos esenciales para el Gobierno, que son la garantía de la autonomía financiera y la garantía de una política económica que permita el mantenimiento del Estado del Bienestar». «No deja de sorprender», añadió Homs, «que aquello que se exige a Cataluña es superior a lo que se exige al propio Estado, cuando todo el mundo sabe que, en estos momentos, quien presta la mayor parte de las políticas del Estado del Bienestar es la Generalitat». Homs lamentó que a partir de ahora tendrán «menos margen de maniobra en el futuro para poder actuar, si es que hace falta, desde un punto de vista del déficit».
El Gobierno del convergente Artur Mas tiene previsto fijar su posición sobre la propuesta el martes. El líder de la coalición en el Congreso, Josep Antoni Duran Lleida, ha expuesto en estos días sus recelos hacia la reforma, pero sin pronunciarse claramente en contra. «La iniciativa legislativa no contará con el apoyo de CiU, lo que no quiere decir que después la votemos o no», decía la víspera de la presentación de la propuesta.
A su juicio, las limitaciones de deuda y déficit debían de haber sido acordadas por cada parlamento autonómico. Y ha mantenido que la reforma sólo será «aceptable» para Convergència y Unió en caso de que «dé margen a las comunidades autónomas y mantenga su autonomía financiera». En cuanto a la celebración de una consulta popular, Josep Antoni Duran Lleida se ha mostrado partidario, aunque de nuevo sin aclarar qué hará finalmente su formación.
ICV. El secretario general de Iniciativa per Catalunya Verds (ICV), Joan Herrera, ha pedido a los diputados socialistas, y especialmente a los del PSC, que firmen la petición de convocatoria de referéndum. El apoyo de los senadores del PSC al referéndum sí podría permitir la consulta popular, ya que en la Cámara Alta los dos grandes grupos, PP y PSOE (sin PSC) no suman una mayoría suficiente para impedirlo.
PSC. El diputado del PSC en el Congreso Sixte Moral se mostró ayer partidario de aplazar a la próxima legislatura la propuesta de reforma y, si no se pospone, defiende la convocatoria de un referéndum que coincida con las elecciones generales. «Si lo dejamos para después de las elecciones habrá tiempo para fijar bien los términos de la reforma y se verán los intenciones de cada grupo. Si no, votar la reforma el día de las elecciones», escribe en un artículo de su página personal de internet.
La dirección del PSC se pronunciará mañana sobre el pacto de reforma constitucional. Algunos miembros del PSC han exigido estos días que la reforma que respete el autogobierno. También su líder en el Parlament, Joaquim Nadal, ha exhibido sus dudas: «No sé si la fórmula para cumplir con las imposiciones y exigencias de Europa por lo que respecta al déficit y la deuda es necesariamente la reforma de la Constitución». Nadal no se ha mostrado partidario del referéndum ni ha llegado ha formular una crítica clara que pueda apuntar a una rebelión del PSC.
ERC. La portavoz de ERC en el Parlamento catalán, Anna Simó, afirmó el viernes que la reforma es «aberrante» y que supone un ataque al autogobierno catalán y un corsé para las políticas sociales. Simó consideró que la Carta Magna es una norma inadecuada para fijar los límites de déficit y exigió que, puestos a limitar el endeudamiento del Estado, también sea una ley estatal la que fije límites al déficit fiscal que, a juicio de ERC, padece históricamente Cataluña y que limita su progreso económico.
BNG. El Consello Nacional del BNG decidió ayer por «absoluta unanimidad» convocar concentraciones el próximo martes en las siete principales ciudades de Galicia para expresar su «profundo rechazo» a la reforma. El portavoz nacional del BNG, Guillerme Vázquez, consideró «francamente inaceptable» la reforma y expresó el «firme rechazo» del BNG por cuestiones de fondo y forma. De hecho, el portavoz del BNG en el Congreso, Francisco Jorquera, adelantó ayer que votará contra la reforma, y propuso un referéndum sobre este asunto.
COALICIÓN CANARIA. «Sin lugar a duda debería haber un referéndum para la reforma de la Constitución». Así se ha pronunciado esta semana Paulino Rivero, líder de Coalición Canaria y presidente del Archipiélago. Además, Rivero ha anunciado que su Ejecutivo solicitará incluir las singularidades del archipiélago en la reforma constitucional. Rivero, que gobierna en Canarias en coalición con el PSOE, ha subrayado que se pedirá al Ejecutivo central incluir en la reforma la posición de lejanía del archipiélago y la forma de modificar su Régimen Económico y Fiscal





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